No hay otra redención para la humanidad que el reconocimiento de su divinidad. Vosotros sois las semillas de este entendimiento. Cuando cada uno de vosotros se dé cuenta de su valor y de la eternidad de su vida, os integraréis uno por uno a la conciencia del pensamiento ilimitado, la libertad ilimitada y el amor ilimitado. Todo lo que penséis, todo lo que entendáis, eleva y expande la conciencia en todas partes. Y cuando vivís lo que habéis comprendido, enteramente por el bien de vuestra propia vida, permitís que otros vean en vosotros un proceso de pensamiento más sublime, una comprensión mayor, y una existencia con más sentido que la que ellos ven a su alrededor. Estos son los tiempos más grandes en toda vuestra historia escrita. Aunque son tiempos difíciles y desafiantes, vosotros elegisteis vivir en esta época por la consumación que os traerá. A todos vosotros se os ha prometido desde tiempos milenarios que veríais a Dios en vuestra vida. Sin embargo, vida tras vida nunca os lo permitisteis. En esta vida, la mayoría de vosotros ciertamente lo hará. Veréis emerger aquí un reino magnífico, y llegar civilizaciones de cuya existencia no teníais ni la más remota idea. Soplará un viento nuevo, y el amor, la paz y la alegría agraciarán este bendito lugar, la esmeralda de vuestro universo y la morada de Dios. Contemplad lo que os he dicho. Permitid que estas palabras entren en vuestro ser. Cuando lo hagáis, con cada pensamiento, con cada sentimiento y en cada momento, volveréis a la comprensión de vuestra grandeza, de vuestro poder y de vuestra gloria.
Estamos aquí, anhelantes de la luz que llevamos dentro. Esperando leer lo que debemos escribir. Añorando la compañía que debemos ofrecer. Aguardando por el beso que nos corresponde dar. Esperando ver lo que debemos crear… Todos somos parte... more